NORMATIVAS Y TOLERANCIAS RELACIONADAS A LADRILLOS Y ALBAÑILERÍA



Resistencia al Fuego

Se trata de confeccionar un muro de 2,2 [m] de ancho por 2,4 [m] de alto, de espesor igual al ladrillo cerámico. Para su pega se utiliza un mortero tradicional de dosificación en peso 1:3 (cemento:arena).

El muro confeccionado, luego de 28 días mínimo de curado, se expone por una de sus caras al calor de un horno, de modo de imprimirle una temperatura, según la curva normalizada de tiempo-temperatura señalada en la NCh935/1, regida por la relación T = 345 log (8t + 1), donde "T" es la temperatura del horno en grados Celsius sobre la temperatura inicial y "t" es el tiempo transcurrido, expresado en minutos, como se muestra en la tabla siguiente:

De acuerdo a la norma, las condiciones del ensayo deben corresponder a un incendio real. Para cumplir con ello, el elemento en prueba debe ser de tamaño natural, o bien de dimensiones relativamente grandes. Para tal efecto se dispone de un horno con quemador a gas licuado de una potencia cercana a las 500.000 kilocalorías por hora y de una boca capaz de admitir el elemento bajo ensayo.

Las temperaturas se miden por medio de termocuplas en la cara expuesta al fuego y por radiación infrarroja en la cara no expuesta.

La resistencia al fuego la determina el tiempo transcurrido en ascender la temperatura de la cara no expuesta hasta 180 [°C] puntual, o 140 [°C] promedio, por sobre la temperatura inicial, o bien el deterioro mecánico del elemento o la pérdida de estanqueidad.

De acuerdo a la norma NCh935/1, los elementos de construcción sometidos a este ensayo se clasifican en: